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Categorias: adultos, enseñanza

Hola amigos de la danza.

Hoy os voy a hablar de  mi nuevo trabajo en el Conservatorio de Ribarroja de Turia. Hace como unos diez años, cuando termine mis estudios en el superior, me presente a unas oposiciones para entrar en la bolsa de trabajo, y en ella he estado todos estos años, hasta que hace unos meses la jefa de estudios del Conservatorio , Inmaculada Maicas, tiene un bebe, y me llaman para sustituirla.

Así que puse toda mi experiencia como docente en clásica, al servicio,  del alumnado y del equipo directivo, y lo cierto es que estoy muy contenta con los resultados, los alumnos se están esforzando mucho, y estoy muy satisfecha por el alto grado de entendimiento al que estamos llegando.  Ya sabéis que soy una enamorada (casi fanática) de la pedagogía de la danza, y ampliar mi radio de influencia es para mi una gran compensación. Conjugar muscularidad y musicalidad, llegar a esa fusión, notar que lo llegan a sentir, todo lo que me transmiten, hacen que valga la pena.

Podréis pensar que es lo mismo que llevo años haciendo,  enseñar, si, es lo mismo, pero con una ligera variante, en el conservatorio solo soy una profesora, y en la academia, además soy una empresaria, una autónoma, con toda la carga de trabajo y responsabilidad que ello con lleva. Allí no tengo que preocuparme de cuadrar clases, de preocuparme por asistencias, o por pagar tal o cual cosa,  simplemente soy profesoras que es lo que realmente soy, y lo que realmente me gustar ser.

La carga de trabajo es muy superior, pues tengo que llevar los dos trabajos, pero debo de ser algo “masoquilla”  pues aún con ella, y aunque cansada, estoy al mismo tiempo repleta de satisfacción, lo que me hace levantarme todo los días con una sonrisa. ya conocéis el refrán “sarna con gusto no pica..”

Además en el conservatorio tengo el placer de poder trabajar con Pepe, que es el pianista que nos acompaña, y con el que me compagino totalmente. Qué grande es trabajar con profesionales, que saben hacer su trabajo. Pepe, es un excelente y experimentado músico que  ha acompañado a grandes orquestas y grandes maestros de la danza, tocando por toda Europa.

Así que ya veis, cargada de trabajo hasta las cejas, pero feliz de poder enseñar….más, y es que cuando algo te apasiona, no es trabajo, es felicidad.

Y ahora me despido hasta el próximo post.

Mónica Montaña.